Comunicado de La PaRTS tras la vista oral de #JuicioAnon

Pasadas ya más de 24h desde la finalización de la vista oral, no podemos más que sentarnos, con relativa satisfacción, a comprobar los resultados de esta vorágine mediática que ha desatado los últimos estertores de vida del caso #Anonymous, y es que muy pocas son las editoriales periodísticas que a esta hora no hayan reflejado la tesis que, desde esta plataforma, llevamos defendiendo prácticamente desde el mismo día del inicio del caso ( algunos de ellos incluso haciendo copy&paste de nuestro anterior comunicado ), cuando un 10 de junio de 2011, y sólo unas horas después de la afamada rueda de prensa policial, cerca de 70 personas, quienes según algunos medios, en sus labores de difusión de falacias, no existíamos, creamos un grupo de facebook llamado “No a la criminalización de RTS y Anonymous”.

Y queremos aclarar lo de relativa satisfacción antes de continuar pues, si bien la prensa esta vez ha invertido las tornas, y ha dado un tratamiento nada incriminatorio y mucho más enfocado a la versión del montaje policial y del encajado de pruebas de forma irregular, sigue sin parecernos de recibo el que este caso hubiera llegado a tener una vista oral, al menos en lo referente a Rodrigo, pues este muchacho JAMÁS debería haberse sentado en un banquillo, y ni mucho menos haberse visto sometido al escrutinio de los medios de prensa.

Así pues, para la memoria colectiva, vamos a hacer nuestra particular crónica de todo lo que ha sido estas últimas horas, sin entrar ya en el hecho de cómo un pequeño grupo de cuatro personas ( y a veces algunas más en función de las obligaciones laborales ) se coordinaba mediante pads de trabajo para redactar comunicados, respuestas a la prensa que no acababan siendo publicadas, diseño gráfico de carteles, persistencia en las redes sociales, y hasta distribución de zonas por donde salir a empapelar la ciudad.

#JuicioAnon comenzó verdaderamente el día anterior a la vista oral, cuando una chica maravillosa decidió hacerse cargo de lo que al resto de personas no nos era posible hacer por obligaciones laborales: De ser ella el referente principal de la plataforma en la “zona cero”, haciéndose cargo de la retransmisión del juicio, y de hacer frente a la prensa repartiendo nuestro último comunicado como única declaración a realizar.

En previsión del masivo despliegue mediático se había ideado un plan de acción para, llegado el caso, proteger a Rodrigo de las cámaras, al menos antes de la vista oral, que no pudieran ocasionarle cierta ansiedad: Ese plan consistía en rodearlo de globos de helio haciendo imposible para las cámaras obtener una imagen decente de su entrada al juzgado. Dicho plan de acción nunca llegó a activarse puesto que, a su llegada sucedió algo: Nos quedamos todos absolutamente pasmados de su aparición y nadie supo reaccionar más que quedándose mudo y quieto, al punto de que la prensa no advirtió su entrada.

De la vista oral no vamos a comentar muchas cosas salvo algunos retazos de forma más detallada, ya que por las redes sociales se le dio la suficiente cobertura a las cosas más destacadas. Para empezar la exposición de los tres abogados ( Carlos Sanchez Almeida, Miguel Capuz y David Maeztu ) resultó hasta emotiva pues abarcó TODO, desde la ausencia de pruebas, las innumerables irregularidades del caso y hasta el hecho de que las tres personas que había en el banquillo habían sido criminalizadas mediante un juicio mediático sin parangón por el que alguien debería de pagar. Rodrigo, en su declaración, fue impecable y llena de confianza, sin dudar ni un solo momento en sus respuestas al fiscal y dando su versión de los hechos. Insistiendo en que, en ninguna parte del sumario existía una sola prueba entre él y el ataque, que en sus ordenadores no había ni un solo elemento de software maligno, y que tampoco se demostró ni un solo vínculo entre él y las otras dos personas juzgadas ese día: Todo en contraste con la actitud del fiscal, al que se le veía nervioso, desorganizado, moviendo papeles de forma compulsiva en busca de algo por donde atacar sin encontrar el más mínimo resquicio de debilidad a la historia ( es lo que tiene LA VERDAD, que es irrefutable ). Posteriormente, las preguntas que David Maeztu le hizo, no vinieron más que a corroborar la historia y que terminó con un sonriente Rodrigo volviendo al banquillo.

Una vez ya iniciada la vista hubo cosas de lo más sorprendentes que provocaron que la sala al unísono murmurara sorprendida en numerosas ocasiones. Una de las más comentadas, la del policía infiltrado en los chats con el nick “sprocket”, quien, más que un testigo, parecía un acusado al que han pillado por completo pues, la mayor parte de las respuestas que dio ante las cuestiones que las defensas le planteaban eran un breve “no lo recuerdo”, pese a haberse ratificado en lo escrito en su informe al inicio de su declaración. Cabe destacar que, en esa declaración, se demostró que absolutamente TODAS las conversaciones que este agente con Alzheimer aportó en sus informes, fueron obtenidas siempre en servidores ajenos al de Rodrigo. Un detalle importante y a tener en cuenta pues eso ya desvincula per se a nuestro amigo de todo el asunto.

Posteriormente declaró el director de rrhh de la antigua empresa de Rodrigo, quien tuvo que sufrir gratuitamente los embates de la fiscalía a fin de tumbar el argumento de la imposibilidad de Rodrigo de tener acceso a internet durante sus horas de trabajo pese a que este señor corroboró toda la versión que nuestro amigo había dado inicialmente. Un interrogatorio que además provocó la ira de David Maeztu, quien quiso hacérselo constar a la juez pues, estaba claro, la participación de ese testigo era consecuencia directa de que sus pinchazos telefónicos hubieran sido incluidos a la causa.

Tras ese testimonio le tocó declarar como testigo al jefe de informática del congreso ( lugar donde radica el servidor de la JEC ), que fue uno de los que más llamó la atención de la defensa. Entre las cosas que este señor afirmó bajo juramento destacan, por ejemplo, que en realidad los 700 euros achacados a los daños nunca se pagaron en realidad, pues fue personal de su departamento ( en nómina ) quien se hizo cargo de solventar los problemas de conexión, con lo cual ya no existía daño económico alguno en el caso. Otra de las cosas que reconoció fue que dichos problemas de conexión podrían haber sido consecuencia directa NO DE UN SUPUESTO ATAQUE, sino de las decenas de miles de correos electrónicos que las gentes de todo el país les estaban haciendo llegar a la JEC por su prohibición contra el 15M. Aclarando, eso sí, que él no conocía ni el contenido de dichos emails, ni su finalidad. Finalmente remató la faena confirmando que, en el servidor presuntamente atacado, JAMÁS nadie de la policía había querido practicar prueba forense alguna

Para terminar una larga sesión de más de 6h declararon los dos peritos llamados por las defensas. Se decidió por unanimidad que, a fin de ahorrar tiempo, declararan en conjunto, ofreciéndoles la posibilidad de que si uno de ellos no estaba conforme con la respuesta del otro, siempre podía hacer constar su propia versión, algo que no llegó a suceder pues ambos se confirmaron mutuamente. De la declaración de ambos peritos resulta llamativa su afirmación de que, sin prueba forense alguna sobre el servidor afectado es imposible identificar a nadie como culpable de un supuesto ataque. Algo que, como se pudo saber por el anterior testigo, nunca se había realizado. Y así terminó la primera jornada del juicio

El día siguiente de la vista fue dedicada, por entero, a las declaraciones de los agentes policiales que habían realizado los informes periciales, las entradas en los domicilios y los volcados de información de los discos duros en lo que sería la más dantesca de las dos jornadas que ha tenido este juicio.

Primeramente declaró el inspector que había dirigido la investigación, que actualmente se encuentra destinado en La Haya ( uy, esos ascensos… ) y que se identificó, así mismo, como Ingeniero Técnico Informático. De la declaración de este señor, quien se ratificó en todo lo que él había firmado en sus informes y que supo responder al dedillo a las preguntas de la fiscalía, destacan perlas como no saber explicar qué era un servidor DNS, un firewall, un balanceador de carga o, sencillamente, un router, algo que terminó explicando David Maeztu. Otras perlas técnicas que pudimos oír, y que se difundieron ampliamente en internet en directo, están relacionadas con el uso de OpenVPN y SSH como herramientas sólo habituales entre la delincuencia. Así mismo, preguntado sí recordaba qué era lo que, según sus informes, había motivado el ataque, dijo no recordarlo ( ¡Sorpresa! ). Aunque la guinda del pastel vino luego, cuando, una vez que le fueron refrescadas las palabras en las que se había ratificado inicialmente, declaró que no tenía muy claro el 15M, pero que creía que era algo que, por aquellos días, estaba pasando en algunas plazas de algunas ciudades…

A continuación declararon los agentes que habían procedido a hacer los arrestos y registros domiciliarios. Realmente esta parte no resultó especialmente llamativa en lo referente a Rodrigo ya que, como es bien sabido, por aquel entonces él estaba a cientos de km de su casa, en su puesto de trabajo salvo por algunos aspectos. Para empezar no recordaban ( que raro… ) cómo se había procedido a realizar el precinto de los equipos, aunque creían que había sido de la forma adecuada. Otra de las declaraciones interesantes que se hizo durante esa parte del juicio fue cuando uno de los agente se identificó como el que había realizado la desconexión del equipo, y que, según él, eso provocó la caída de la red de chat. Algo que colisiona frontalmente con las conversaciones aportadas a la causa por el otro policía, también paciente de Alzheimer, que había declarado el día anterior, quien, recordemos, no había aportado ni un sólo log de chat grabado en el servidor de Rodrigo. Finalmente estos testigos hicieron otra declaración que también terminó volviéndose viral y es que, según ellos, tener un servidor casero es una práctica poco habitual debido a que el ruido que podría llegar a hacer era ensordecedor, “brutal” según sus palabras

La parte testifical terminó con la declaración de los agentes que habían procedido al desprecinto y volcado de los datos que había en los equipos. Una declaraciones que, también, más ira provocó en David Maeztu, pues él estuvo presente durante todo momento en aquellas pruebas forenses, y por las cuales la policía trataba de menospreciar la actuación del secretario judicial que estuvo asignado en aquel auto judicial, y que había sido el principal aval de la defensa para dejar claro que se había roto la cadena de custodia de los equipos informáticos ( pues así había dejado constancia en su acta dicho secretario judicial ) llegando a acusarlo de ser poco diligente en su tarea de dar fe judicial. Otras partes polémicas de estas declaraciones, que si bien no afectan a la parte de Rodrigo, sí que también despertaron sorpresa en el público, fueron los hecho de que, en ordenadores precintados en 2011 y que, según la policía, no habían sufrido modificaciones, aparecieran ficheros con fecha del año 2013. Que en los informes se mencionara que no se había procedido a realizar pruebas forenses sobre algunos discos duros por no resultar de interés ( ¿cómo podían saberlo si no habían mirado previamente en ellos sin supervisión judicial? ), o que, mágicamente, a uno de los otros dos acusados, se le incorporara un disco duro extra en la causa que, hasta entonces, no había aparecido en ninguno de los listados de material incautado.

El final de la vista oral consistió en someter a un chorreo final, por parte de los tres abogados de la defensa, al fiscal: Quien no quiso darse por enterado de todo lo que se había evidenciado durante la vista oral y quien seguía aferrado a las conclusiones de la policía como quien se aferra a un clavo ardiendo pese a que, para entonces, hasta la prensa más rancia estaba dedicando titulares de primera plana a evidenciar ESTA FARSA.

No podemos más que sentir una profunda admiración por el trabajo desempeñado por los tres abogados de la defensa, quienes demostraron una coordinación y una pulcritud a la hora de realizar sus funciones tan magnifica, que incluso otros letrados presentes en la sala como público se encargaron de comentar y difundir por redes sociales. En especial la retranca y sorna de las intervenciones de Carlos Sanchez Almeida quien además llego a pedir que determinadas declaraciones de la policía constaran en acta de forma especial, pues le servirían como argumento exculpatorio para otro caso también relacionado con Anonymous en el que él era también encargado de defender.

No sabemos cuando se hará pública la sentencia, de lo que sí que estamos convencidos es de que será exculpatoria para Rodrigo ( y, visto lo visto, casi seguro que para los otros dos chicos también ). También estamos seguros de que el caso Anonymous pasará a la historia de España, tanto de la procesal, como de la informática, pues el bombo mediático por algo que no debía de haberse producido nunca, y la acumulación de MENTIRAS policiales, de cagadas y de demostración de ignorancia técnicas demostradas durante todo este procedimiento son tan importantes que difícilmente podrán ser silenciadas.

De lo que nadie se acordará ( ya hoy sucede ) es de cómo sólo unos pocos medios ( RadioKras y DiagnoalPeriodico ) dieron cobertura REAL al caso mientras  que un grupo de amigos de uno de los acusados permanecíamos a su lado desde el primer momento, de cómo tratamos de difundir todas las mentiras que, poco a poco iban acumulándose, y de cómo tratamos de proteger su imagen hasta las últimas consecuencias. La PaRTS nació única y exclusivamente con ese objetivo, y como tal, estamos seguros de que este será el penúltimo comunicado que escribamos, pues el siguiente estará dedicado, en exclusiva, a proclamar la victoria de la verdad y de que Rodrigo es inocente.

Anuncios